Patología común que afecta entre el 1% y el 3% de los adultos
El ejercicio para la tendinopatía lateral de codo es una de las herramientas más potentes que existen — pero no cualquier tratamiento sirve. La tendinopatía lateral de codo, conocida popularmente como codo de tenista, es una de las causas más frecuentes de dolor en el codo en población adulta. Su síntoma principal es dolor y sensación de quemazón alrededor del epicóndilo lateral del húmero, que puede irradiarse hacia el antebrazo o la parte superior del brazo. Su incidencia es de 3,4 casos por cada 1.000 personas, con mayor prevalencia entre los 40 y los 49 años.
¿Qué ocurre en el tendón?
La tendinopatía lateral de codo no es una lesión inflamatoria pura — es el resultado de microtraumatismos repetidos que no cicatrizan correctamente. La escasa vascularización del tendón común de los extensores favorece una reparación deficiente, generando tejido cicatricial anormal que deteriora progresivamente la unión hueso-tendón. Este mecanismo crea un círculo vicioso: el tejido deteriorado es más susceptible a nuevas microlesiones, perpetuando el dolor. Si la actividad no se modifica, pueden aparecer desgarros parciales e incluso calcificaciones en la inserción tendinosa.
Diagnóstico
El diagnóstico es fundamentalmente clínico, y las pruebas de imagen lo complementan:
La ecografía es la herramienta de primera línea — económica, sin radiación y capaz de revelar cambios estructurales en el tendón.
La resonancia magnética ofrece información más detallada y está indicada cuando la ecografía es inconcluyente o los síntomas no responden al tratamiento esperado.
Las radiografías son útiles para descartar patología ósea asociada, pero no aportan información sobre partes blandas.
Tratamiento
El objetivo es triple: reducir el dolor, eliminar el mecanismo lesional y recuperar la función del brazo.
Fisioterapia — el pilar del tratamiento
La combinación de terapia manual y ejercicio terapéutico progresivo ofrece los mejores resultados a largo plazo. No todos los ejercicios funcionan igual ni en el mismo momento de la recuperación:
El ejercicio isométrico — contracciones musculares mantenidas sin mover la articulación — es especialmente útil en las fases de más dolor. Tiene un efecto analgésico inmediato y mejora la capacidad del tendón para tolerar carga.
El ejercicio excéntrico — donde el músculo trabaja mientras se alarga — fue durante años el tratamiento de referencia. Sigue siendo válido, pero la evidencia más reciente indica que no es superior a otras formas de carga bien planificadas.
El ejercicio isotónico progresivo — cargas en movimiento completo aumentando gradualmente la intensidad — es el paso hacia la recuperación funcional y el regreso a la actividad.
El enfoque más respaldado combina estas tres modalidades en fases: isométrico para controlar el dolor, progresión hacia isotónico a medida que el tendón tolera más carga, e integración del excéntrico en la fase avanzada. Siempre adaptado a cada persona.
Medicación antiinflamatoria (AINEs)
Los antiinflamatorios pueden ser útiles al inicio para aliviar el dolor. Es importante saber que la tendinopatía lateral es principalmente una lesión degenerativa del tendón, no una inflamación pura — por eso los AINEs ayudan con los síntomas pero no resuelven el problema de fondo.
Ortesis (codera)
Reduce la tensión sobre el tendón a corto plazo. Útil como apoyo, no como tratamiento único.
Tratamientos invasivos
Las inyecciones de cortisona alivian el dolor con rapidez y funcionan bien a corto plazo. Sin embargo, su eficacia disminuye con el tiempo y el uso repetido puede debilitar la estructura del tendón.
El PRP (plasma rico en plaquetas) utiliza los factores de crecimiento de la propia sangre del paciente para estimular la reparación. A corto plazo la cortisona le supera en alivio del dolor, pero a partir de los 6 meses el PRP muestra mejores resultados en dolor y función.
El ácido hialurónico puede ser útil en casos de dolor moderado, aunque la evidencia disponible es aún limitada.
Cirugía
Última opción, reservada para los casos en los que los síntomas persisten más de 12 meses a pesar de haber agotado el tratamiento conservador. Menos del 10% de los pacientes llega a necesitarla.
Conclusión
La tendinopatía lateral de codo responde bien al tratamiento conservador cuando se aborda correctamente. La combinación de fisioterapia manual con ejercicio terapéutico progresivo — isométrico en fases agudas, excéntrico e isotónico en la recuperación — ofrece los mejores resultados a largo plazo. La cirugía debe reservarse para los casos refractarios al tratamiento conservador mantenido durante más de 12 meses.
En MYO Salut (Alella) tratamos la tendinopatía lateral de codo con protocolos individualizados basados en la evidencia actual. Si tienes dolor en el codo que no mejora, pide tu cita aquí.
Referencias
Maroun R, et al. Platelet rich plasma versus corticosteroids for lateral epicondylitis: a meta-analysis of randomized clinical trials. Clin Shoulder Elbow. 2025;28(1):40-48.
Xu Y, et al. Platelet-Rich Plasma Has Better Results for Long-term Functional Improvement and Pain Relief for Lateral Epicondylitis. Am J Sports Med. 2024;52(10):2646-2656.
Clifford C, et al. Effectiveness of isometric exercise in the management of tendinopathy: a systematic review and meta-analysis. BMJ Open Sport Exerc Med. 2020.
Coombes BK, et al. Isometric exercise above but not below an individual’s pain threshold influences pain perception in people with lateral epicondylalgia. Clin J Pain. 2016;32(12):1069-75.
Cullinane FL, et al. Is eccentric exercise an effective treatment for lateral epicondylitis? A systematic review. Clin Rehabil. 2014;28(1):3-19.
Este artículo tiene carácter informativo. Consulta siempre con un profesional sanitario para el diagnóstico y tratamiento de tu caso específico.